¿Cómo se prepara el agua de jengibre? El jengibre tiene diversas propiedades curativas, de ahí a que sea usado en infusiones para combatir la gripe y tratar molestias en la garganta. Además de eso, es una raíz que suele ser incorporada en recetas de tipo oriental, sin embargo; se ha vuelto muy popular en la gastronomía, y la repostería.

Su sabor característico va de la mano con ese picor refrescante que bien podemos disfrutar en una bebida fría. Además de eso, podemos seguir obteniendo sus propiedades. Es por ello que, en este artículo veremos cómo se prepara el agua de jengibre en muy pocos pasos.

¿Qué ingredientes usar para preparar agua de jengibre?

No son muchos los ingredientes que usaremos, de hecho, se trata de elementos que podemos encontrar en nuestra despensa. Veamos cuáles son:

  • 50 gramos de jengibre entero y fresco.
  • 2 litros de agua.
  • 1 taza de miel, o la cantidad que creas necesaria, también la puedes sustituir por azúcar morena o refinada.
  • 4 rodajas muy finas de limón amarillo.
  • 5 hojitas de hierba buena fresca.
  • Hielo al gusto.

La hierba buena aportará frescura al agua de jengibre, pero puedes optar por no usarla, o sustituirla por alguna hierba aromática, como es el caso de la menta, o un toque de canela.

Primer paso para preparar agua de jengibre

El primer paso para hacer el agua de jengibre es que debemos poner a hervir la raíz que hemos seleccionado. Para esto, lo cortaremos finamente en láminas. También puedes optar por rallar el jengibre. Ahora bien, agrega el jengibre a los 2 litros de agua y lleva a la estufa hasta que comience a hervir.

Espera a que el agua se torne de un color dorado y retira del fuego. Puedes esperar a que se climatice el agua o se enfríe completamente.

Segundo paso

Después, vierte el agua de jengibre en una fuente o un recipiente para bebidas. Agrega la miel, en este caso, es mejor incorporarla cuando aún está tibia el agua de jengibre, para que pueda integrarse fácilmente. Si optas por el azúcar, no es necesario agregarla mientras se encuentre caliente.

Remueve muy bien, hasta que se haya diluido el endulzante que estarás usando. Lo que resta por hacer es añadir la hierba buena. Pero antes de eso, ubica las hojitas en tus manos y haz un aplauso para que la hoja libere su olor y su sabor.

Tercer paso

Una vez que hemos hecho el procedimiento anterior, añadiremos las rodajas de limón, aunque esto puede ser opcional. Sin embargo, le dará una linda presentación, además de ese toque ácido y refrescante. Si lo prefieres, puedes añadir otro tipo de frutas cítricas, o bien, no agregar nada más, para que solo el jengibre sea el protagonista.

Deja que el agua de jengibre repose en el refrigerador. Cuando vayas a servir, puedes incorporar a los vasos, unos cuantos cubos de hielo, eso mantendrá fría la bebida. De esta manera, podrás disfrutar de una bebida con altos beneficios para la salud, sin mencionar que es una buena opción para la merienda o para acompañar tus comidas.