¿Cómo podemos prevenir quemaduras? El fuego o la candela es un elemento que forma parte de la vida diaria de los seres humanos, se han creado una cantidad de artefactos capaces de regular su volumen y poder manipularlo cómodamente para hacer las actividades que se requieran. A pesar de los avances tecnológicos, no estamos libres de sufrir un accidente, y de quedar con secuelas que pueden ser perjudiciales con el tiempo.

Dependiendo del tipo de quemadura, pueden quedar para toda la vida y afectar las capas de la epidermis, otras son más insignificantes y se pueden curar en cualquier momento, pero siempre es recomendable evitar sufrir cualquiera de las dos posibilidades.

¿Qué es una quemadura?

Las quemaduras son daños producidos en la piel, debido a la exposición a altas temperaturas, ya sea del sol o en una zona donde el fuego está muy concentrado. Los daños pasan de simples llagas a perder capas de la epidermis, que dejan afectada la zona y un dolor al contacto.

Debido a la importancia que tiene el fuego para múltiples actividades, está presente en la vida diaria y en muchos trabajos, por lo que no podemos escapar de ella y en cualquier momento debemos dominarla, ya sea para cocinar, que es la actividad más relacionada para la cocción de alimentos.

¿Cómo evitar quemaduras en la piel?

Como en la cocina tenemos alimentos y bebidas calientes, lo mejor es ubicarla en una zona apartada, con trapos de cocina para poder moverlos con cuidado, en caso de tener niños o mascotas en el hogar, ubicar las cosas a una altura donde sea imposible que tengan contacto, al igual que los fósforos.

Si trabajamos con fuego en el hogar en otras áreas, debemos limitar el alcance, de modo que en espacios donde sea posible que otra persona se queme, prohibir el paso, así estamos más tranquilos y trabajamos sin preocupaciones.

¿Cómo actuar en caso de sufrir una quemadura?

Antes de actuar debemos saber si la piel afectada sufrió un contacto muy alto o simplemente es una quemadura normal, llamadas técnicamente de primer grado. Si es este caso debemos tranquilizarnos o calmar a la otra persona, e inmediatamente usar agua fría en la zona o trapos con hielo.

Cuando haya pasado unos minutos, aplicamos vaselina fresca o crema humectante y frotamos con mucho cuidado, evitando herir la zona afectada. Si es una quemadura de segundo grado (más fuete que las de primer grado) repetimos los pasos anteriores y añadimos analgésicos como ibuprofenos, también colocamos un trapo sobre la zona, para evitar que el sol contacte directamente en la herida.

En caso de presentar llagas o ampollas, no debemos romperlas, dejamos que se sequen naturalmente. El proceso de recuperación para las quemaduras en segundo grado va de 1 a 2 semanas, si cuidamos correctamente la quemadura.

¿Qué hacer en caso de quemaduras de tercer grado?

Este tipo de quemaduras son las más fuertes que puede sufrir una persona, por lo que no debe tratarse directamente en el hogar, sino acudir o contactar con un médico lo más pronto posible, para que determine los daños sufridos en la piel y nos indique el tratamiento a seguir para recuperarse pronto.

Estas quemaduras se dan cuando nos cae más de 400 ml de agua caliente o hirviendo, cuando tocamos o nos cae encima un objeto a más de 80 grados. El primer caso se puede dar en la cocina de un hogar cualquiera, el segundo caso se presenta en trabajos de empresa y zona de fabricación de productos.