¿Cómo hacer una lasaña italiana? La gastronomía italiana está presente en todo el mundo, debido a la primera mitad del siglo XX y el momento tan complicado socialmente hablando en el país, por el régimen instaurado en el gobierno y los problemas de la Segunda Guerra Mundial, que motivó a muchos italianos a abandonar su región estar presentes en todo el mundo, desde Europa hasta Asia, Centroamérica y Sudamérica.

Gracias a este movimiento masivo de personas, comenzaron a vivir en sociedades distintas a su región, y fueron aprendiendo nuevas costumbres y a dejar parte de su cultura en cada ciudad donde se establecían. Por ende, la influencia italiana en la cocina mundial es extensa, y lo vemos en cualquier parte del mundo, con restaurantes usando temáticas del país bota.

La gastronomía italiana en el mundo

Los platillos italianos son variados, en cuanto a presentación y uso de alimentos, pero internacionalmente, hay dos preparaciones que no importa en dónde estemos, habrá al menos un restaurante vendiéndolo, y son las Pizzas y la pasta.

Ambas preparaciones tomaron una internacionalidad al punto de que se sirve de diferente manera (conservando los ingredientes originales, añadiendo una variedad para distinguir sobre el resto). La Pizza, por ejemplo ha pasado de lo salado a presentaciones dulces, así como combinaciones de ambos sabores, como la Pizza con piña.

La pasta y su variedad en presentaciones

La pasta en Italia tiene más de 200 formas de prepararse, la más tradicional es la pasta larga o de fideos, que se acompaña con salsa de tomate. Luego tenemos presentaciones con vegetales, mariscos, carnes, y un sinfín de ingredientes variados que suelen cambiar según la región donde se consumen.

Si vamos a comprar pasta en un supermercado, veremos que hay presentaciones largas, cortas, de figuras, etcétera, y entre todas ellas, hay una que ha tomado un sentido de originalidad completa, y es la lasaña.

¿Qué es la lasaña?

La lasaña es un tipo de pasta original de Italia, pero se realiza en cocinas de todo el mundo; su presentación es completamente diferente al de una pasta que consideramos ‘tradicional’ por lo que muchas personas no saben que la lasaña es una pasta, sino que era una preparación diferente.

Al tener tanta internacionalidad, tiene varias formas de cocinarse, aunque la preparación original sigue estando por encima de cualquier cambio que le hagan.

Ingredientes para hacer una lasaña italiana

Los ingredientes se dividen en dos partes, la primera es para el platillo en sí, y la otra es para la salsa bechamel, que va como acompañante del platillo. Los ingredientes para el platillo son: láminas de pasta para lasaña (lo podemos encontrar en cualquier supermercado), 500 gramos de carne de ternera o carne molida, como se le conoce en Sudamérica, 300 gramos de panceta de cerdo.

1 cebolla de cabeza mediana, 1 zanahoria, 1 apio, 200 ml de vino tinto, 1 kilo de tomates ya pelados o una salsa de tomate ya hecha, 50 ml de leche, 3 cucharadas de aceite de oliva, sal y pimienta negra molida al gusto.

Ingredientes para la salsa bechamel

Para la salsa bechamel vamos a necesitar: 80 gramos de mantequilla, 80 gramos de harina común, 750 ml de leche, 200 gramos de queso parmesano, nuez moscada, sal y pimienta negra al gusto.

Comenzamos con la preparación de la lasaña

Primero usamos la panceta y la recortamos en trozos pequeños, retirando la piel que es la zona más dura de trabajar, en un sartén a fuego medio ponemos a cocinar la panceta y vamos picando el resto de verduras y las añadimos en una taza, sin descuidar la panceta y estar revolviendo constantemente.

Al tener listo las verduras, añadimos aceite de oliva a la panceta y luego agregamos las verduras, con una pizca pequeña de sal y cocinamos hasta que se ablanden todas las verduras. Al estar blandas añadimos la carne de ternera y subimos a medio alto la cocina, cuando la carne haya cambiado de color le ponemos la medida de un vaso de vino tinto, y dejamos cocinar hasta que se evapore el alcohol.

Agarramos los tomates o la salsa y la cundimos con el resto de la receta, al hervir los tomates bajamos la cocina a fuego bajo y la tapamos con una tapa que tiene un agujero, para que salga la presión por una parte.  Dejamos cocinar por lo menos unas 3 horas, evitando que se seque añadiendo la pimienta al gusto, y un poco de leche en caso de que tenga mucha acidez. Al pasar ese tiempo, apagamos la cocina y la ubicamos en una zona cómoda.

Preparación de las láminas de pasta

Mientras se va cocinando la salsa, vamos cocinando la pasta, lo que hacemos es colocar una olla a hervir, y cuando esté bien caliente, añadimos las láminas y estamos revolviendo constantemente, evitando que se peguen entre sí. Cuando tengan una textura suelta las colamos y dejamos reposar sobre un trapo.

Preparación de la salsa bechamel

Comenzamos derritiendo la mantequilla y agregando la harina, a fuego medio, agregamos leche fría y subimos la candela a medio alto, revolviendo constantemente, cuando hierva dejamos