¿Cómo hacer para que no te dé hambre? Cuando llegue el momento de cambiar nuestro ritmo de vida a uno más saludable, deseemos consumir las comidas en su hora y no caer en la ansiedad, será necesario recurrir a algunos trucos o recetas sencillas que te ayuden a paliar el hambre.

Esto no significa que debemos pasar hambre o inanición, sino que debemos ajustarnos a un horario saludable de alimentación, en combinación con recetas balanceadas. De esta forma nuestro sistema se adaptará a este ritmo, facilitando la digestión, además del control de calorías.

En el siguiente artículo aprenderás algunos trucos para no sentir la necesidad de alimentos fuera del horario establecido.

Un ritmo circadiano de alimentos

Podemos poner en práctica varias recomendaciones para reducir el apetito en la medida de lo posible

  1. Nunca dejes de beber agua. El agua es un líquido que no puede faltar en la alimentación de las personas, sobre todo, por su papel en la digestión y por la hidratación que necesitamos diariamente. Además de esto está asociada a la reducción del apetito, así que es ideal tomar entre 10 o más vasos de agua diarios para ayudar a controlar el hambre.
  2. Las meriendas. Además de las tres comidas importantes en el día, también es preferible complementarlo con dos meriendas; a media mañana y a media tarde. Si pasas muchas horas sin comer entre comidas aumentará la necesidad de alimentación y apetito. Al mantener un horario de comida regular, ayudarás a tu cuerpo a adaptarse y a su vez, a organizar la energía necesaria para que nuestro metabolismo sea más eficiente y reduzca las ganas de comer.
  3. Evita la ingesta de azúcar refinada. Este tipo de azúcar proporciona demasiadas calorías y cero valores nutricionales. Por otro lado, se consume muy rápido por lo que nos hará sentir hambre más frecuentemente.
  4. Consume alimentos ricos en fibra. La fibra ocupa un mayor espacio dentro del estómago generando la sensación de saciedad. Además de esto, ayuda a evitar comer entre horas y aporta todos los beneficios de la fibra para nuestro sistema.
  5. Intenta dormir 8 horas diariamente. Cuando nuestro cuerpo equilibra tanto las horas de día con las horas de sueño, éste se repara con mayor eficiencia y por ende necesita menos energía. Por otro lado, durante las horas del sueño disminuye la hormona leptina, que está asociada a la sensación de saciedad y aumenta la grelina conocida como la hormona del hambre.
  6. Evita una vida sedentaria. Tanto el ejercicio físico como el ejercicio mental son ideales para evitar los deseos de comer. Es recomendable realizar 30 minutos diarios de actividad física, además de mantenerse entretenido en cualquier otra actividad como por ejemplo leer un libro, dibujar entre otros.
  7. Alimentación balanceada. En la alimentación debes garantizar el consumo de cereales, pescado, patata y frutos secos. Todos estos alimentos garantizan una mejor sociedad y menor apetito. Dentro de los cereales encontramos la fibra natural que necesitamos, el pescado aporta las proteínas bajas en grasa, la patata genera una gran sensación de saciedad y los frutos secos proporcionan grasas saludables de digestión lenta.