¿Cómo desinfectar una oreja infectada? Cuando usas aretes o piercing en tus orejas, pero no lo haces con la suficiente higiene o simplemente eres alérgica/o a los materiales con los que están elaborados estos elementos como por ejemplo el plástico o algunos metales, puede que hayas sufrido de infecciones en las orejas.

Podrás notar estas infecciones fácilmente por un enrojecimiento, dolor o incluso supuración en el orificio de la oreja. En muchas ocasiones estas infecciones pueden llegar a ser muy molestas y si tienes bajas las defensas o tienes un sistema inmune debilitado puede llegar a ser incluso peligroso.

Por ello es recomendable tratar estas infecciones de forma correcta y en a su tiempo. También es probable que esta infección se cure sola, pero para evitar complicaciones sigue las indicaciones que encontrarás en el siguiente artículo.

¿Por qué se puede llegar a infectar una oreja?

Como se mencionó en la sección anterior, la manipulación de aretes en condiciones higiénicas poco adecuadas o las alergias son las causantes de las infecciones en los orificios de las orejas. Muchas personas suelen tocarse constantemente el lóbulo de las orejas donde se encuentra el orificio y el piercing, lo que ayuda a las bacterias y otros microorganismos a ingresar constantemente en el orificio y producir la infección.

¿Cómo se tratan estas infecciones?

Al ser una infección menor puede tratarse muy fácilmente desde el hogar. Para ello necesitarás lo siguiente:

  1. Una botella de alcohol isopropílico.
  2. Unas motas de algodón.
  3. Un espejo.

Proceso

  1. Lo primero que debes hacer es retirar el arete o el piercing que tengas en el orificio si aún lo tienes puesto.
  2. Tomar la mota de algodón y remojarla en el alcohol.
  3. Con la ayuda del espejo aplica el algodón sobre el lóbulo de la oreja o donde se encuentre el orificio con mucho cuidado tanto por delante como por detrás de la oreja.
  4. Repite este procedimiento dos o tres veces.
  5. Adicionalmente, debería volver a repetir esto por los siguientes días o hasta que la infección haya cedido y ya no sientas ningún dolor.
  6. Para volver a utilizar el orificio es recomendable sólo utilizar aretes de plata o de oro en los días posteriores.

Precauciones

Hay que ser cuidadosos si el dolor o las molestias producidas por la infección continúan y son persistentes. Si estas no solamente no se detienen, sino que las molestias se hacen cada vez más insoportables es el momento de consultar a un médico. Este evaluará la situación y posiblemente recete antibióticos.

Por otra parte, es recomendable que las personas que utilicen aretes los desinfecten antes colocárselos en los orificios correspondientes. Asimismo, también es ideal mantener una higiene adecuada de la oreja.

Cada vez que te bañes procura enjabonar la oreja tanto por delante como por detrás evitando en todo momento que ingresa agua en el conducto del oído.

Adicionalmente también es ideal utilizar siempre antibacterial en las manos.