¿Cómo desaparecer los callos? Los callos son protuberancias incómodas que salen en la piel, hablamos de partes del cuerpo como pies o dedos, ya que resultan ser inflamaciones de éstas áreas por el maltrato sobre el tiempo de caminata para los pies, o todo lo que  se manipula con las manos, que genera la aparición de los mismos.

Existen múltiples tratamientos para desaparecer los callos, y en este artículo hablaremos sobre la manera casera de hacerlo, adoptando una serie de hábitos esenciales para su cuidado.

Pasos a seguir para desaparecer los callos

Dejar reposar el callo en agua tibia

Este es un procedimiento bastante relajante, en la noche antes de dormir, se coloca a tibiar un poco de agua agregándole jabón si se desea, cuando el agua tenga una temperatura agradable al tacto, se debe depositar en una vasija para sumergir el callo por un rato.

Esto ayudará a ablandar la piel del callo para hacerlo manipulable.

Limar con una piedra pómez

De inmediato, una vez que se saca el callo del agua tibia y se seca el área a tratar, es momento de limar con una piedra pómez.

Lo ideal es utilizar la piedra pómez o una lima para no cortar la piel y causar algún tipo de infección en el callo, así se puede reducir de manera cómoda y sin dolor.

Aplicar crema hidratante

Luego de limar el callo para reducirlo, es momento de aplicar crema hidratante para evitar algún tipo de raspadura en la piel, ya que la crema ayudará a aliviar el calor de la lima y dejará una sensación agradable.

Colocar una tira adhesiva para callos

Estas se consiguen en la farmacia, y se utilizan para evitar que el callo siga creciendo.

Utilizar calzado cómodo

Finalmente, durante los días previos al tratamiento del callo, lo recomendable es utilizar calzado cómodo que no cause ningún tipo de inconveniente al área afectada, para de ésta forma dejar que el callo se reduzca hasta desaparecer, sin que nada le esté causando molestias para que continúe creciendo.

Los callos más comunes son los que salen en el pie, por lo que, hablamos de usar calzado cómodo, ya que el área a tratar es justamente esa.

Estos simples hábitos son los que ayudan en la reducción de los callos, así que lo ideal es tomarte un tiempo para ti y tratar con cuidado ese callo que tanto te molesta.

Agua tibia, toalla limpia, lima cómoda, una deliciosa crema hidratante, y una banda adhesiva que cubra el callo para que no se infecte, así como para evitar también que siga creciendo.

Los callos son protuberancias realmente molestas que deben ser tratadas a tiempo para que no exista la obligación de tener que operar.

Evitar este tipo de operación es importante, ya que los callos se regeneran aun cuando se operan, así que no tendría sentido pasar por tal procedimiento si van a aparecer de nuevo. Con tratarlos en casa de forma adecuada es más que suficiente.