¿Cómo cocer la pasta de lasaña? Hay pocos platos que tienen el privilegio de estar presentes en varios países, sin importar la cultura, se disfruta en todos los ámbitos posibles. Entre esas comidas populares están los perros calientes, hamburguesas, pizzas, y las pastas en sus diferentes presentaciones y sabores.

La pasta tiene una versatilidad en sabores y presentaciones, donde cualquier persona se puede enamorar de sus sabores, ya sea tradicional, añadiendo complementos como molida y otros sabores, que cambian según el país donde se prepara. Y entre esos platillos populares que encontramos está la pasta de lasaña.

¿Qué es la pasta de lasaña?

La pasta de lasaña, también conocido como lasaña y en países sudamericanos cuenta con otros nombres, como pasticho en el caso de Venezuela. Este platillo se realiza usando capas de pasta, donde el sabor principal es la carne molida acompañado de queso mozzarella. A diferencia de otras preparaciones de pasta, esta tiene la particularidad que no se sirve de manera suelta, está estructurada para comerse con cautela, manteniendo el sabor en cada cucharada.

Comer lasaña es delicioso, el problema es cocinarlo, y si no sabemos medir el tiempo con la pasta, la cocción puede dañarla y quedará débil, perdiendo estructura y sabor.

¿Cómo podemos cocinar la pasta de lasaña?

Antes de comenzar con la preparación, hay que medir cuánto será la cantidad de lasaña que vamos a cocinar, a partir de ahí podemos ingresar la cantidad de pasta, ya que si es un plato normal, para una cantidad de 3 personas, no se cocina toda la pasta, sino una parte, más o menos un medio kilo.

En una olla grande colocamos agua a hervir, tiene que ser suficiente líquido pero que no rebase la tapa, para no regar agua, y añadimos una pizca de sal al gusto. Cuando el agua comience a hervir, ingresamos la pasta, y tenemos a la mano una cuchara de madera, ya que la vamos a necesitar una vez añadimos la pasta.

Revolver la pasta constantemente los primeros minutos

La pasta de lasaña son láminas largas, si no estamos pendientes de ellas, se pueden pegar, imposibilitando su uso para la receta, así que una vez estén en el agua, hay que revolver de manera seguida por lo menos 2 minutos, evitando que el agua se bote cuando estemos usando la cuchara de madera.

Cuando ya esté a punto de hervir nuevamente, revolvemos otra vez las láminas de la pasta, para evitar que se peguen, o se queden en el fondo de la olla.

Retiramos la pasta del agua

Para comprobar que la pasta está lista, sacamos una lámina y la probamos, determinando si está muy cruda o muy suave, la contextura debe estar en un punto medio, no tan cruda porque será imposible masticarla, y no tan suaves porque se disuelven cuando se añaden con el resto de la preparación.

Una vez comprobamos que estén listos, los vamos sacando del agua uno por uno, quitando el exceso de líquido y dejarlo enfriar unos 10 o 15 minutos. Después procedemos al resto de los ingredientes.